martes, 22 de abril de 2014

Un tipo serio, by Joel e Ethan Coen

No sé ni cómo me he atrevido. La última vez juré ante la Biblia, el Corán y la Torá que los Coen nunca más, pero me puede el vicio, no tiene otra explicación. Llevo siglos esperando otro “Gran Lebowski” y en el ínterin me estoy tragando cada mamarrachada que te cagas.

En esta ocasión, a la psicopatía esquizoide crónica de los Coen, se une el hecho de que la mitad de los diálogos son en semihebreo. Para que os hagáis una idea, más o menos como el que sigue:

- Podrías pasarme el bosher con el talmiz de la nagash?

- No, porque no tengo mis heshvav pero si quieres el kislav del bronish lo tengo aquí al lado.

- No, gracias. Oye, viste ayer el tarev de la tsanak? Qué tekeliv!

- Estuve viendo el shibuk de la qutab pero por la noche cogí el yabah y lo guisé con el kotev y me salió un heshvat riquísimo.

- Pues mi kharev estuvo en la qishab de Miriam y cogió un gran vlashiz.

- No me digas. Si ya sabía yo que la shitab de Sarah no tendría mucho tsevek. Qué krotev, por la heshva de mi tsolak!

Y así todo el tiempo.

Y así hasta la náusea.

lunes, 21 de abril de 2014

Vivir es fácil con los ojos cerrados, by David Trueba

No sabe una en estas ocasiones si sentirse defraudada o aliviada. Te pones a ver una película que ha tenido un montón de premios Goya, vamos, casi todos, y a ti te parece un truño o un semitruño en el mejor de los casos.

En principio es para sentirse defraudada porque con tanto premio se supone que te esperas otra cosa, pero la verdad es que he sentido un poco de alivio al comprobar que una vez más difiero al cien por cien de los académicos españoles que eligen estos premios. Es ya como una tradición: vamos a ver la peli triunfadora de los Goya para reafirmarme en la idea de que esta gente va por un lado y mis gustos van por otro que está en las antípodas. Conste que con los Oscar me pasa tres cuartas de lo mismo.

Pues no, no soy yo mujer de gustos académicos, a la vista de mi disensión total de las decisiones de estos señores. Esta vez al menos no le han dado todos los Goyas a una peli sobre la guerra civil o sobre la posguerra, algo hemos avanzado. Ya vamos por los 70 y esto tiene un puntito más tipo “Cuéntame”.

La cosa va de un señor que es profesor de inglés y quiere conocer a John Lennon. Para ello se embarca en un viaje al sur de la Península para pillar a su ídolo en pleno rodaje en el desierto almeriense y comentarle que sus alumnos aprenden inglés con las letras de las canciones de Los Beatles. Este viaje lo lleva a cabo en un SEAT 850 de la época, color verde lechuga, muy setentero y muy guay, y por el camino va recogiendo a todo bicho viviente que se encuentra haciendo dedo.

Primero se le monta una chica embarazada que se ha escapado de una especie de centro de acogida de preñadas adolescentes y luego recoge al hijo de un policía nacional, que se ha escapado de casa (el hijo) porque su padre quiere obligarlo a cortarse el pelo. Y el profe, que es un plasta de cuidado, les va dando a estos dos una chapa de aquí te espero durante todo el camino, que es directamente para suicidarse o para asesinar al tío y robarle el coche. Un auténtico pestiño con una turboverborrea inasequible al desaliento que simplemente habla y habla sin parar sobre lo divino y sobre lo humano sin importarle un pimiento si sus interlocutores lo escuchan o no.

Por lo visto el señor este tan "entrañable" es totalmente real, de hecho estuvo al lado de David Trueba sentado durante toda la velada de los Goya, ya el hombre bastante cascadito, supongo que rememorando con nostalgia aquel viaje setentero que para él sería lo más de lo más de su vida pero que para mí no deja de ser una batallita superpesada y atrozmente aburrida.

Trueba da un repaso a la España de la época con todos los topicazos de rigor: la incultura, el analfabetismo, la brutalidad de las gentes del Sur, la miseria, los niños mendigos, la suciedad… en fin, lo que ya sabemos pero revestido de un aura de nostalgia, que hay que ver con lo cutre que era todo en aquellos tiempos lo amable que era la gente, lo fácil que era hacer amigos, y enamorarse, y crear afectos de ésos que nunca se olvidan. Qué tiempos aquéllos.

La verdad es que si no llega a ser por mi admirado Javier Cámara, que una vez más consigue mantenerme con su presencia pegada al sofá, creo que no habría podido soportar hasta el final. La muchacha y el niño coprotagonistas me parecieron de un soso y de un pasteloso sin igual y la historia entre ellos tan poco creíble y tan insustancial como ellos mismos. Pero bueno, ahí está Javier para compensar un poco y hacer estos trances algo más llevaderos.

jueves, 17 de abril de 2014

El castor (The Beaver), by Jodie Foster

Me pregunto qué pretendía contarnos Jodie Foster con esta película.

Me pregunto, me pregunto si quería contarnos que...

1. De la depresión se sale por uno mismo con dos cojones.

2. De la depresión se sale haciéndote esquizofrénico.

3. De la depresión se sale dándote cabezazos contra la pared.

4. De la depresión se sale haciendo bricolaje.

5. De la depresión se sale creando un amiguito imaginario.

6. De la depresión se sale comprando peluches en Toys R Us.

7. De la depresión se sale amputándote un miembro.

8. De la depresión simplemente no se sale.

Y a todo esto, qué pinta la glucémica historia del hijo con la graffitera.

Y a todo esto, qué pinta el asno de Mel Gibson hablando con un castor.

martes, 15 de abril de 2014

Ruby Sparks, by Jonathan Dayton y Valerie Faris

De los creadores de "Pequeña Miss Sunshine"... Tachán tachán... ahora llegaaaaaaaa "Ruby Sparks", la auténtica, la intransferible, la chica de tus sueños que un día, de la noche a la mañana, se convierte en una chica real!!!!

En una chica real??? Bueno, en una chica real... de cine. Ya sabéis, de ésas que en las pelis románticas salen en un montón de escenas superguays: la chica ríe, corre, nada, monta en bici, sonríe otra vez, guiña un ojo, baila, duerme, besa al chico, hace como que le apunta con un arma y dispara, realiza ejercicios de equilibrismo sobre el tronco de un árbol, vuelve a sonreír, dispara otra vez... y la cámara recoge todos esos momentos mágicos con una música flipante de fondo, y todo es maravilloso, y la chica tiene una carita angelical que enamora... En fin, la típica chica de película romántica pero en versión indie, o sea, no es exuberante ni superguapísima ni megaesbelta sino que es una chica mona normal con cara simpatiquilla. He ahí la diferencia fundamental entre lo indie y lo no-indie.

Bueno, el chico tampoco es un Adonis; no es Keanu Reeves ni Ryan Gosling ni Michael Fassbender. Es un tipo que se llama Paul Dano, al que algunos recordarán porque también era el predicador tarado de "Pozos de ambición". Curiosamente la chica, la que hace de Ruby Sparks, la que sale de la novela para hacerse real, se llama Zoe Kazan y por lo visto es nieta del gran Elia Kazan, y es además la pareja real de Paul Dano, y para que todo quede en casa, es además la guionista y productora de la película. Ahí queda eso.

También los directores, Jonathan Dayton y Valerie Faris, los de "Pequeña Miss Sunshine", son pareja. Ésta es, pues, una peli de parejas, hecha por parejas, y que intenta desentrañar cómo funcionan las parejas. Sobre todo las parejas indies. Porque las parejas normales las formamos personas que no salimos de la imaginación de nadie sino que nos paren nuestras madres a partir de un espermatozoide de nuestros padres que se junta con un óvulo. Nuestra vida de no-indies es bastante vulgar.

Que qué me parece esta peli? Pues me parece eso, superindie. Está hecha para un determinado tipo de público que flipó ya en su día con la "Pequeña Miss Sunshine", aquella niña gorda y gafapastas que quería ganar concursos de belleza y que consiguió enamorar a medio mundo indie con la idea de que cualquiera puede ganar un concurso de belleza con nada que se lo proponga. Pues bien, aquí estamos en las mismas pero con la mujer ideal: la idea es que cada uno pueda crear a la mujer de sus sueños usando su imaginación, un paquete de folios y una Olivetti.

Sí, habéis leído bien, he dicho una Olivetti. Porque otra cualidad de lo indie, y más aún de lo super-indie, es que si por ejemplo sale un escritor no puede escribir en un ordenador, como todo quisque, sino que mola que use alguna herramienta antigua, perdón, vintage, que lo convierta en un tipo super-cool de la muerrrte. Y claro, con una Olivetti todo es posible: que una chica gordita y con gafas gane un concurso de belleza, que te inventes a la mujer de tus sueños y ella se te aparezca en la cocina de tu casa preparándote unos huevos fritos... Ya ves, lo que no consiga una Olivetti!

domingo, 13 de abril de 2014

8 citas, by Peris Romano y Rodrigo Sorogoyen

PRIMERA CITA.

La declaración. Quizás la historia más sosita. Va de lo que cuesta declararse, sobre todo si eres cojo y pelín tartaja. Lo mejor en estos casos es declararse por escrito o por señas, y hoy en día, por guasap o por el twitter. Como digo, la más flojita de las ocho historias, aunque la presencia de José Luis García Pérez es definitiva para salvarla de la quema. Y con esto damos una oportunidad a estos chicos y continuamos con la serie.

SEGUNDA CITA.

Enamorarse. Aquí un pollo que se cuelga de una tía después de un polvo desastroso en una noche de juerga. Uffff, vamos progresando pero no llegamos. El pollo es un poco plasta y no se entiende demasiado bien por qué la  tía no lo manda al carajo en cuanto se despierta y se encuentra su careto en la almohada. Progresamos, sí, pero regulín.

TERCERA CITA.

La cita propiamente. Podría formar parte de un gag humorístico sobre lo que pensamos los tíos y las tías cuando quedamos con alguien. Hay un programa en la tele que hace sketches de estos y ya queda un poco visto, pero con todo y con eso está gracioso porque el tipo es un auténtico friki y la caga permanentemente. Simplemente pasable. A ver qué pasa con el siguiente.

CUARTA CITA.

Familia. Aquí sube el nivel considerablemente, porque está claro que Romano y Sorogoyen, los dos flamantes directores, han optado a hierro por el esperpento, y además la cosa les funciona. Meten a un pretendiente pijo en una familia completamente desquiciada, en la que no falta ni siquiera el padrastro argentino. Una historia francamente divertida. Y tampoco es ajena la presencia de García Pérez, que está pa comérselo en su papel.  Muy buena. Chicos, vamos mejorando.

QUINTA CITA.

La rutina. Esta parte podría haber resultado un auténtico coñazo porque el guión flojea y es como muy predecible, pero ayyyyy... está la grandísima Adriana Ozores, que es un tsunami de mujer y que ella solita convierte esta nanohistoria en puro arte. La rutina en la pareja efectivamente puede ser mortal pero Ozores la convierte en un arma letal de necesidad. Adriana genial, sobre todo al final.

SEXTA CITA.

Los celos. Por el tema y tal, que está supertrillado, podría haber quedado una mamarrachada pero el planteamiento mola bastante. Se trata de una cena de amigos en la que una pareja se enfrenta al ex perfecto y maravilloso de ella. Una prueba bomba, vive Dios. Y digo que el plantamiento mola porque se basa en primeros planos; casi todo son caras y gestos demoledores: él, ella, el ex, los amigos... Un enfoque muy bueno, sí señor. Y la cosa queda... ahí, que no sabes muy bien.

SÉPTIMA CITA.

La superación. Entramos en la parte destroyer de la cinta. El tipo al que su novia ha abandonado y se va con sus amigos en plan "living la vida loca" a recuperar el tiempo perdido. Bueno, quién no ha vivido esto alguna vez, no? Drogas, alcohol, noches sin fin, tías, tíos, lo que tercie... A estas alturas la peli ha mejorado ostensiblemente y ha encontrado su tono. Y el tono es francamente humorístico. La noche de disco es real como la vida misma. Basta ir un día medianamente sobrio a un after para ver desbarres mil de éstos y disfrutar como una mona viendo a la gente hacer el canelo. Muyyyy bueno.

OCTAVA CITA.

El reencuentro. Tachán tachán, la cosa ha ido in crescendo y ha funcionado. Deja para el final lo mejor, los reencuentros. Ésos que todos hemos vivido alguna vez o, por lo menos, que hemos soñado con vivir. Reencuentros con el ex, con el chico del insti que te gustaba, con la chica del supermercado, con tu vecina de abajo con la que soñabas y manchabas las sábanas... En fin, esos reencuentros, que pueden producirse o no, pero que hay que ver lo que molan en las fantasías. Y por supuesto... José Luis García Pérez vuelve a brillar. Tengo que felicitar a Peris Romano y Rodrigo Sorogoyen porque, con sus más y sus menos, han hecho un trabajo notable y prometedor. Y porque además han sabido dejar lo mejor para el final. Felicidades, chicos, y a seguir en ello.

viernes, 11 de abril de 2014

Kinsey, by Bill Condon

Apasionante la vida de Kinsey y apasionante esta película sobre él y su obra.

Tiene que ser apasionante alguien que hace este tipo de preguntas a la gente:

1. Cuándo se masturbó por primera vez?

2. Con qué frecuencia se masturbaba en su adolescencia?

3. Qué clase de fantasías usaba para sus masturbaciones?

4. Ha fantaseado con mantener relaciones con personas de su mismo sexo?

5. Ha tenido alguna vez relaciones con personas de su mismo sexo?

6. Ha tenido alguna vez relaciones extramatrimoniales? Cuántas?

7. Ha participado alguna vez en encuentros sexuales múltiples?

8. Cuántos orgasmos ha llegado a tener en una sola sesión de sexo?

9. Cuántas veces ha fingido un orgasmo?

10. Le gusta que le estimulen el ano durante sus relaciones?

11. Ha practicado alguna vez el sexo con animales?

12. Le provoca placer el dolor?

Os imagináis estas preguntas en los años 40 en la América profunda?

Magistral Liam Neeson. Un gran actor para un gran personaje.

Y chapeau, Bill Condon (Cómo mola que se llame Condon el director)

Ah, Mister Kinsey, y mil gracias por enseñarnos a entender el sexo.




miércoles, 9 de abril de 2014

Primary colors, by Mike Nichols

Si te interesan las historias de cuernos presidenciales, ésta es la tuya.

Si te interesan los entresijos de las primarias yankis, ésta es la tuya.

Si te interesan las chuminadas domésticas de los políticos, ésta es la tuya.

Si te interesan las cutremoralinas de baratillo, ésta es la tuya.

Si te interesan las cuitas púbicas de personajes públicos, ésta es la tuya.

Si te interesan los pedetes de los poderosos, ésta es la tuya.

Si te interesan las pelusillas escondidas bajo el poder, ésta es la tuya.

Si te interesan los ocasos de estrellas como Kathy Bates, ésta es la tuya.

Si te interesan los Clinton en modo Travolta y Emma Thompson, ésta es la tuya.

Si te interesan las paranoias de Mike Nichols, definitivamente... ésta es la tuya.