martes, 2 de septiembre de 2014

Una cuestión de tiempo, by Richard Curtis

El problema de esta película no es lo de viajar en el tiempo hacia atrás para corregir errores, no; eso tiene hasta un pase. El problema está en que el anormal del protagonista viaja en el tiempo para convertir su soporífera y pastelosa vida en algo aún más soporífero y pasteloso.

Vamos, que viaja en el tiempo para declararse a su novia de una forma un poco más asquerosa que la primera vez. O viaja en el tiempo para soltarle a su padre un infumable discurso rebosante de almíbar mucho más repugnante que todo lo que le había dicho anteriormente, que ya de por sí era para hacerse el harakiri.

Y qué me decís de la pobre Rachel McAdams, encasillada ya para siempre en el papel de chica mona de la que se enamora algún imbécil que se pasa las dos horas de película intentando conquistarla sin joder demasiado la marrana. En este caso, para más delito, por partida doble o triple porque el tipo se pasa todo el rato yendo y viniendo a través del tiempo para repetir cada jugada hasta que le sale a su entera satisfacción. Por diossss, cuánta baba, qué horror, qué cruz.

Realmente ha sido una experiencia horrible. Todos en mi casa completamente espantados, a punto de asesinarme. He tenido que soportar vocablos que destilan crueldad, críticas gratuitas muuuy dolorosas e inquietantes miradas llenas de intenciones criminales que acojonarían al mismísimo Harry el Sucio.

El tipo este, Richad Curtis, es un auténtico cabrón. Siempre que veo una peli de este mamarracho tengo serios problemas con mi familia. Me miran todos fatal y yo termino flagelándome por no haberles dejado ver el fútbol o el Chiringuito de Jugones para obligarlos a tragarse esta porquería.

Luego, eso sí, en cuanto termina el engendro, alguien agarra de inmediato el mando y se pasa al Chiringuito; afortunadamente no son rencorosos y olvidan rápido. Pero no puedo evitar pensar que por alguna parte me la tienen guardada.

viernes, 29 de agosto de 2014

Capitán Phillips, by Paul Greengrass

Yo lo primero que me pregunté al terminar de ver esta película es cómo coño se atreven cuatro piratas somalíes medio analfabetos y muertos de hambre a secuestrar a un capitán de la marina mercante norteamericana, sabiendo cómo se las gasta esta gente, que por mucho menos te mandan al ejército al completo, incluidos cuerpos especiales como sus célebres SEALS.

Que digo yo que pudiendo secuestrar a cualquier pesquerillo español o griego o italiano, que te pagan el rescate los gobiernos en un pispás y todo lo más que te mandan es a un entusiasta negociador con un cursillo CCC de Psicología, qué hacen secuestrando barquitos USA, con lo que esta gente se mosquea cuando les tocan una mijilla las pelotas?

De todas formas lo mejor de la peli, supuestamente basada en hechos reales, es esa equilibradísima lucha entre los cuatro somalíes anoréxicos, hasta el culo de hierba y completamente zumbados, y esos fornidos cuerpos de élite americanos con sus imponentes barcos, sus aviones, sus helicópteros y su impresionante tecnología punta. Ahí Paul Greengrass ha estado fino.

Y lo mejor de todo ha sido enterarme después de que el personaje interpretado por Tom Hanks, el valiente capitán Phillips, ni existe ni ha existido jamás. Y que la tripulación al completo declaró en su día que la culpa del secuestro había sido de la negligente actuación del propio capitán ante la evidente amenaza pirata. Vamos, que como el 99% de las pelis basadas en hechos reales, lo verdaderamente real es como mucho un 1%. Y eso con suerte.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Third Star, by Hattie Dalton

No había llorado tanto viendo una película desde "El jardinero fiel".

Qué coño! No había llorado tanto viendo una película nunca.

Porque empecé a llorar ya desde los títulos de crédito.

Y seguí llorando y llorando como una pupa viva.

Y los últimos quince minutos ya no era llorar, era todo un río.

Y con los créditos finales las lágrimas seguían cayendo sin parar.

Y media hora después seguía y seguía.

Y una hora después me había derramado toda.

Y ya no era por la peli, ya era porque el solomillo se me había quemado.

Y porque la cara del chico moribundo me sonaba demasiado familiar.

Y porque la cisterna hijadeputa no paraba de gotear.

Y porque pensé que se me podían caer las pestañas de tanto llorar.

Y porque me dio pavor de lo fea que estaría sin pestañas.

Y porque también pensé que las lágrimas son salinas y resecan el cutis.

Y porque descubrí entre tanta llantina una telaraña en la lámpara.

Y porque ya la propia inercia de mi lacrimal era imparable.

Decidido: no volveré a ver una de Hattie Dalton... sin 20 paquetes de klinex.

Y no podré volver a ver la cara de Benedict Cumberbatch sin hartarme de llorar.

martes, 26 de agosto de 2014

Colegas de copas, by Joe Swanberg

Hay un montón de cosas que no me cuadran en esta pelicula.

No sé, pero me pega que Joe Swanberg tiene que ser un tipo la mar de gay o la mar de rarito. Veamos:

1. Qué probabilidades hay de que una tía se jinque 20 cervezas al día y tenga el cuerpo de Olivia Wilde?

2. Qué probabilidades hay de que una tía se jinque 20 cervezas cada noche y tenga por las mañanas la cara de Olivia Wilde?

3. Qué probabilidades hay de que un tío hetero se jinque 20 cervezas con Olivia Wilde y se bañe con ella desnuda en la playa por la noche y no haya sexo?

4. Qué probabilidades hay de que un tío hetero se jinque 20 cervezas con Olivia Wilde y ella le haga un masaje y él le haga un masaje a ella y no haya sexo?

5. Qué probabilidades hay de que un tío hetero se jinque 20 cervezas con Oliva Wilde y duerman juntos cogidos de la mano y no haya sexo?

6. Qué probabilidades hay de que un tío hetero tenga una novia petarda que todo el tiempo le está hablando de boda, compromiso y demás zarandajas  y que la mejor amiga del tío sea Olivia Wilde, superenrollada, supercervecera, superlibre y superguay..., que se jinquen los dos 20 cervezas al día y que no haya sexo?

Coñññño, por muy gay que pueda ser Joe Swanberg... joder, es que hay cosas sencillamente imposibles.

Que no sé si es gay, eh? Solo sé que a un tío mínimamente hetero esta película jamás le podría entrar en la cabeza. Ni a una tía, ni a nadie medio normal. Joder, es que me la follaría hasta yo.

jueves, 21 de agosto de 2014

En el nombre del hijo, by Terry George


TERRORISMO

Leo por ahí que en esta historia no hay una toma clara de partido ni se juzga a nadie. Pues no sé si hemos visto la misma película porque yo sí que he visto una clarísima toma de partido a favor del IRA y de sus presos y en contra del gobierno británico, representado en la figura de un antipatiquísimo personaje con cara de psicópata asesino capaz de cargarse a toda Irlanda del Norte por aquello del "God save the Queen".

Y me duele esta visión. Me duele porque el guión lo firma Jim Sheridan, un tipo que en otras películas había mantenido una exquisita neutralidad a la hora de tratar el conflicto irlandés. Ahora se junta con Terry George y nos pintan a los presos del IRA como una especie de mártires con principios éticos inamovibles, como Jesucristos modernos dispuestos a morir por su Dios. De hecho, durante gran parte de la película aparecen caracterizados tal que así, con sus pelos y sus barbas largas, con unas mantas a modo de túnicas, pálidos, delgados y ojerosos, y con sus madres derramando lágrimas de sangre cual sufridas y llorosas Vírgenes de los Dolores. Joder, y que haya gente que diga que hay neutralidad aquí! Y un cuerno! No hay ninguna neutralidad, hay unas simpatías muy claras y hay una visualización del conflicto que no deja lugar a dudas sobre quiénes son los cabrones y quiénes las víctimas. Por ahí mucha decepción, sobre todo con Sheridan.

MADRES E HIJOS

Aquí está la otra parte de la historia, la verdaderamente interesante. Me importan un pimiento la panda de fanáticos del IRA, que para mí son exactamente iguales en sus formas, en sus métodos, en su sinrazón y en sus caras de pirados a los de ETA o a los fundamentalistas de la yihad. El verdadero drama está en sus familias, aquí específicamente representadas en sus madres. Madres que creen en la causa de sus hijos y otras madres que pasan de toda esa historia y a las que les toca apoquinar con el fanatismo de sus hijos, que ellas no les han inculcado.

Y ahí están, maravillosas, inconmensurables, esas dos pedazo de actrices, Helen Mirren y Fionnula Flanagan, reflejando en cada uno de sus gestos lo que es el dolor de una madre. Una desde la incomprensión hacia todo lo que está haciendo su hijo y la otra desde el mismo fanatismo del suyo. Y esta parte sí que es demoledora, esas dos madres, una que comprende y otra que no, pero que quiere comprender. Y una piensa inevitablemente: "Qué haría yo si me saliera un hijo tarado de éstos y en un momento dado la decisión última sobre su vida dependiera de mí? Sería capaz de respetar sus ideas, por absurdas e irracionales que me parecieran, o prevalecería mi instinto de madre y salvaría a mi hijo?". Creo que yo tengo mi respuesta, pero... sería éticamente la mejor? No estoy del todo segura. Y tú qué harías?

lunes, 18 de agosto de 2014

El secreto de Anthony Thimmer, by Jérôme Salle

Trampa es cuando de principio a fin nada es lo que parece.

Trampa es cuando no te puedes creer nada de lo que ves.

Trampa es cuando Sophie Marceau te la mete doblada.

Trampa es cuando de un pobre pardillo te sacan a un puto amo.

Trampa es cuando la cámara miente y cuando el guión engaña.

Trampa es Jérôme Salle, simple y llanamente un puto tramposo.

Trampa, trampa, trampa, trampa, esto es todo pura trampa.

Trampa pura, pura trampa. Y no me gusta que me hagan trampas.

viernes, 15 de agosto de 2014

Eduardo Manostijeras, by Tim Burton

La verdad es que hay un montón de aspectos que me intrigan de "Eduardo Manostijeras". Ya me gustaría poder planteárselos directamente a Tim Burton o a Johnny Depp, pero como no los tengo a mano tendré que conformarme con preguntar por aquí.

Éste es el listado de dudas básicas que tengo, por si alguien tiene a bien contestarlas:

1. A Eduardo Manostijeras se le ve comer, lo que quiere decir que se alimenta de comida. Mi primera duda es si además de comer realiza digestiones normales, como las de las personas. Vamos, que si caga. Y si lo hace, cómo se limpia después?

2. Quién suministraba el alimento a Eduardo cuando vivía solo en el castillo? Hacía un pedido al Mercadona y se lo llevaban a domicilio? Porque nadie había visto nunca a este muchacho por el pueblo, lo que quiere decir que él a la compra personalmente no iba. Y quien dice alimento dice papel higiénico, por ejemplo.

3. Tiene pene Eduardo Manostijeras? Esto es importante porque si no lo tiene estamos hablando de una historia de amor destinada forzosamente al fracaso o, en el mejor de los casos, limitada a lo platónico, y esa muchacha iba a tener una vida muy aburrida. Bueno, y si tiene pene... cómo se echaría una paja?

4. Por qué cuando Eduardo rompe con sus tijeras el colchón de agua, éste no se vacía? Cuántos cortes hay que hacer en un colchón de agua para que haga plof y el agua se salga?

5. Sin duda el manejo de Eduardo con las tijeras es prodigioso y muy práctico tanto para podar, como para cortar el pelo como para partir lechuga y otras verduras, pero cómo se las apaña, por ejemplo, para una actividad tan común como hurgarse la nariz?

6. Por qué cuando Eduardo esculpe hielo sale nieve del hielo? Qué clase de fenómeno físico o químico convierte el hielo en nieve?

7. Por qué cuando Eduardo come guisantes intenta sujetarlos haciendo equilibrismos con las tijeras en lugar de pincharlos, como haría cualquiera que estuviera en posesión de un artilugio semejante?

8. Con la cantidad de cortes que tiene Eduardo por la cara no debería haberle llevado la representante de Avon a un centro de salud a ponerle la inyección del tétanos antes de empezar a untarle potingajos en la cara? Qué es antes, la salud o la estética? Y otra cosa, cómo es que no se ha saltado ningún ojo?

En fin, ahora mismo no se me ocurren más dudas pero estoy segura de que si me pongo a pensar con detenimiento saldrían un montón más.

Naturalmente estoy abierta a todo tipo de respuestas y/o suposiciones pero hay tantos cabos sueltos en esta historia que dudo mucho que alguien me pueda resolver estos enigmas. O al menos es un gran reto. Ahí lo dejo.