miércoles, 4 de mayo de 2016

Fúsi (Corazón gigante), by Dagur Kári

Los caminos del amor son inescrutables. Y los de la amistad también. Y esto es más o menos lo que viene a contarnos Dagur Kári con la historia de Fúsi, un tipo de alma pura y sin dobleces, sencilla y sin mácula; no un hombre niño porque los niños pueden ser muy crueles y Fúsi es a menudo víctima de la crueldad ajena. Sin embargo le cuesta guardar rencor, y por el contrario tiene un espíritu de servicio que está por encima de todas las humillaciones y desprecios por los que los otros le hacen pasar.

Fúsi llega a conocer el amor pasados los 40 en la persona de una compañera de un curso de baile con serios problemas mentales. Una tarada de manual, vamos. Pero que encuentra en él al único ser capaz de sacrificarse por ella hasta límites difíciles de imaginar en otra persona. Y la amistad le llega de la mano de una vecinita solitaria que se siente fascinada por la personalidad del gigante del piso de arriba. Esa amistad le traerá a Fúsi muchos problemas porque la mente sucia y enferma de los demás ve mierda y porquería donde él solo ve una sencilla relación amistosa.  Y tampoco se puede culpar a la gente, estamos tan poco habituados a una inocencia tan limpia y transparente como la de Fúsi que es difícil de creer.

Lo más divertido son los juegos de estrategias bélicas de Fúsi con su mejor amigo. Y las confidencias que tienen lugar durante los juegos. Cuando Fúsi le cuenta a su amigo que ha pillado a su madre follando con el novio. Pobrecillo, qué impresión, jajajaja.  O el diálogo en el que el amigo le dice que las citas y el cortejo son realmente agotadores porque hay que estar todo el tiempo superándose  a uno mismo y temeroso de no dar la talla.

Al final un generoso acto de amor, un rayo de esperanza, un avión que despega y una sonrisa. La misma que le queda al espectador después de haber pasado un buen rato en la compañía de esa alma noble y tierna escondida entre los kilos de tejido adiposo que recubren el inmenso cuerpo del actor protagonista, Gunnar Jónsson.

martes, 3 de mayo de 2016

La novia, by Paula Ortiz

Una apuesta arriesgada la de Paula Ortiz que, mucho me temo, no tiene términos medios. O la gente va a flipar o se va a aburrir como una ostra. Adaptar a Lorca para el cine no es moco de pavo porque te van a acusar de muchas cosas: pretenciosidad, aberración, sacrilegio, esperpento...

Yo confieso que no he flipado con la adaptación y que me he aburrido bastante. Que la fotografía es preciosa no cabe la menor duda; que el texto es poético y brillante quién lo va a discutir; que las pasiones humanas están perfectamente reflejadas, también; que las canciones y en general la banda sonora están muy bien traídas, por supuesto; que las actuaciones son impecables y que sobre todo Inma Cuesta hace un papelón, también indiscutible... Ahora bien, que apetezca ir al cine para ver esto, eso ya es otro cantar.

Es difícil atraer al espectador con este tipo de cine. No digo que no deban hacerse películas con altas pretensiones artísticas, no digo que no deba de llevarse el teatro al cine y que los clásicos no deban adaptarse. Digo que si en un multi hay diez películas proyectándose, ésta lleva todas las papeletas de ser la menos visitada. Por decirlo finamente.

Yo aquí he visto más teatro que cine, y también he visto que la puesta en escena se ha comido buena parte de la trama, cosa que es muy normal en el ámbito teatral pero que en el cine es una cagada.

Por lo demás me han sobrado por completo el superpolvo campestre, la chupada de oreja, la teta al aire de Inma Cuesta  y el culo al aire del maromo durante la pelea. Por un momento incluso he llegado a temer que asomara por alguna parte el glande del muchacho. Y me he dicho: "No, tía, no va a pasar, Ortiz no va a permitir que eso pase". Pero el canguelo lo he tenido un rato.  Y tampoco he descartado del todo una felación con poemas de Lorca de fondo. Que habría quedado muy chulo, eh? Pero que es difícil de asimilar, la verdad.

Lo de la moto del novio... bueno, tiene un pase. Pero es bastante desconsiderado que el novio vaya en moto y el amante en un pedazo de caballo chulo que te cagas. Tampoco me ha parecido demasiado elegante lo de ponerle gafas al novio y barba y melenón al amante; qué tal si nos hubiésemos cargado algunos tópicos estéticos?

Ya que te has atrevido con lo de la moto, el chaval con gafas hubiera sido un perfecto amante, que algunos tíos cuando se quitan las lentes tienen un poderío que pa qué, y son supersexis. En cambio, el amante mucho melenón y mucha barba pero como que tiene una mirada un tanto ovejuna para mi gusto. Y digan lo que digan, al final cuando se está muriendo se pone bizco. Y eso desluce muchísimo una muerte.

Y luego detallitos sin importancia pero que uno a uno... oye, desmejoran el conjunto. Por ejemplo: llamadme maruja pero por qué el amante es el único que va a la boda sin chaqueta? Que van todos los tíos con su correspondiente traje de las bodas, pero él no, él con su camisa enseñando pelaje pecheril y mostrando torso. Así es muy fácil, hombre! Igual con un trajecito mono no hubiera destacado tanto su varonil presencia de muy machote con respecto a los otros señores invitados al evento, incluido el novio, que entre las gafitas y el traje llevaba todas las papeletas el pobre de ser cornamentado.

En fin, que si te pones a hacer adaptaciones rompedoras yo creo que se puede romper mucho más y se puede echar mucha menos mano de tópicos. Y que a mí cuando te traes el teatro al cine me gusta que parezca cine y no ahí un tema multimedia a medio camino entre el videoclip y la performance experimental.

Y me podéis llamar pedante, repelente, gafapastrosa, intelequia o lo que queráis... pero yo a ratos veía más aquí a Buñuel que a Lorca. Y hasta un poquillo de Dalí, que solo le ha faltado salir la daga de un ojo mientras un reloj derretido caía por el lomo del caballo. Y no quiero dar ideas.

lunes, 2 de mayo de 2016

3 corazones, by Benoît Jacquot

Esta película me la recomendó una persona muy querida, y me dijo que la intentara ver con otros ojos, que abandonara mi espíritu crítico destructivo habitual y me entregara a la historia.

Y lo he intentado, de verdad. Y la he visto en un estado anímico propenso a la entrega, muy predispuesta a dejarme llevar por las emociones, pero es que...

Es que ha sido peor.

Voy a transcribir poco más o menos el posible diálogo que habríamos tenido si la hubiéramos visto juntos:

- Pero qué le pasa a ese tío? En cuatro días se enamora locamente de una hermana y de la otra? El Poelvoorde este tiene una capacidad de enamoramiento que lo flipas. Tú entiendes eso, que se enamore así tan alegremente de las dos?

- No, porque él en realidad no está enamorado de la segunda hermana. Siempre tiene en la cabeza a Charlotte Gainsburg.

- Pero si la vio una noche, y charlaron un rato y luego tuvieron una cita frustrada. Cómo se puede enganchar nadie de algo así? Aparte de que el tipo reconoce desde el principio que le flipan las tías y que es muy enamoradizo. Qué pasa, que con un ratillo de charla con la Gainsburg ya se queda colgao de por vida?

- Pues porque se enamora de verdad.

- No se enamora de verdad. Eso no es amor, es un cuelguecillo.  Bueno, y lo de ella es muuuuuy fuerrrrrte.

- Ella también se enamora de verdad.

- A ver, si para ella lo más importante del mundo es su hermana, como dice en un momento dado... va a poner en riesgo su relación, su vida entera, por un tío al que conoce de una noche? Que es su hermana, y se adoran!! Joder, que a las tías no nos pica tanto el chichi.

- No lo puede evitar. Se ha enamorado.

- Cómo que no lo puede evitar? Todo en la vida se puede evitar. Ese tío se ha encoñao de la cuñá, vale, pero ella claro que puede evitarlo. Por mucho que le pueda gustar el tío. Es que es su hermana, y tiene una coartada perfecta para no sucumbir, que es largarse a América y no volver en la vida, si es que el cuñao le pone tantísimo. No me creo nadaaaaa!

- Lo estás racionalizando todo otra vez; no estás viendo los sentimientos.

- Los estoy viendo perfectamente. Pero no entiendo que nadie anteponga los sentimientos por un tío a los de tu propia hermana. Tu única hermana. Tu hermana del alma. La persona que tú describes como "la más importante de tu vida". Que noooooo, que no me creo nadaaaaaaa!!!!!

- No crees que el amor puede estar por encima de todo?

- No. El amor es una entelequia. Y si te enamoras sin quererlo pero la cosa es imposible, tú puedes decir NO. Todo el mundo puede decir NO. En esta película todo suena a falso. Y qué me dices de Catherine Deneuve, pordiossssss? Esa madre completamente átona, un auténtico huevo sin sal... Dios mío, qué conversaciones en las comidas!! Si yo tuviera ese pestiño de madre también querría enamorarme de lo primero que pasara para salir corriendo.

- Se ve que no has entendido nada de la película. La has visto como siempre, con tus ojos de crítica demoledora.

- Prometo que lo he intentado de verdad, pero es que desde la primera escena, cuando el tío sale corriendo en el bar detrás de la Gainsburg todo me suena a impostura. Y más a impostura me suena cuando estando pillaísimo de la primera a los cuatro días conoce a la hermana y se queda to flipao. En qué quedamos? Creemos o no creemos en los grandes amores eternos?

- Creemos. Pero ella ha desaparecido y la vida sigue. No se va a quedar de monje para siempre.

- No, para siempre no, pero por lo menos para un par de meses no estaría mal. Pero que el tipo a los dos días conozca en una inspección a otra tía y se quede prendaíto... En serio tú crees que el amor funciona así?

- No sé, pero a mí la peli me gustó.

- Te gustó porque no la analizaste mínimamente.

- Tal vez. Y tal vez tú la has analizado demasiado.

- Y tal vez el Benoît Jacquot este se está quedando con el personal. Porque su historia es totalmente rocambolesca y suena a cuento chino. Y sus personajes no hay quien se los crea.

- Menos yo, que sí me los creo.

- Tú eres un creyente nato. Crees en amores imposibles y además apostarías la cabeza por ellos.

- Pero siempre me gusta leer tus críticas demoledoras. Para compensar.

- Pues en ésta vas a salir tú.

- Pues saldré.

- Pero no te voy a poner muy mal.

- Gracias.

- A ti. Por recomendarme siempre películas que me hacen pensar. Aunque no me gusten y las ponga a parir. Es mi idiosincrasia.

- Estás como una cabra.

- Pozí.

jueves, 28 de abril de 2016

Truman, by Cesc Gay

Tremenda decepción, vive Dios.

Me gusta el director, me encanta el reparto, las críticas son estupendas, el tema me interesa... todo conspiraba para ser una de mis pelis favoritas. Pero no.

Porque sí,  yo me identifico con Ricardo Darín y mi perro es Truman (bueno, mi Manolo es un pelín más chiquitín, pero yo lo quiero igual). Pero no entiendo nada más.

Yo no estoy condenada a muerte (que se sepa de momento). Pero un día lo estuve, o creí que lo estaba; qué os voy a contar, la palabra cáncer asusta mucho.

En fin, que hubo un momento en mi vida en el que yo también preparé mi muerte y decidí cómo iba a ser mi final. Y puedo asegurar que le eché bastante menos cuento del que Cesc Gay le echa al personaje de Darín.

Cuando crees que te vas a morir no vas por ahí contándole a la peña tu vida. No quieres que la gente te salude y te hable de tu enfermedad. Odias que lo hagan; no deseas hablar de ello, ni siquiera con los tuyos, pero mucho menos con los conocidos.

De dónde ha sacado este hombre a ese personaje que está loco por que la gente le salude para hablarle de su enfermedad? La gente que ama la vida y la quiere vivir a tope hasta el final no quiere hablar de enfermedades, y menos de las suyas.

Sin embargo en muchas otras cosas sí que me sentí muy identificada con el personaje de Darín. Por cómo vive su enfermedad. Por cómo toma sus propias decisiones y hace el caso justo a los médicos. Por cómo quiere vivir a tope hasta el final sin perderse ni un solo momento de goce, ni una comida, ni un vino, ni un nuevo amor.

Pero de todo lo demás la única relación que entiendo de esta película es la de Darín con su perro. Cuando le dice a Javier Cámara que él tiene dos hijos y uno se llama Truman,  podría haberlo suscrito por completo. A mí me pasa lo mismo con mi Manolo.

Pero el resto de la historia no tiene ningún sentido para mí. Por qué sus amigos y su familia no entienden su opción? Es absurdo. Todo el mundo ha hablado alguna vez, o muchas, de estos temas con sus allegados. Y sobre todo si te ha tocado de cerca un caso (y que levante la mano el que no le haya tocado).

Todos sabemos qué queremos, qué pedimos a los demás, todos hemos dejado claros nuestros deseos si nos pasa esto o lo otro; y todos contamos con que van a ser respetados.

A qué vienen los primeros intentos de Javier Cámara por hacer cambiar de opinión a Darín? Y lo de la prima? Por qué esa muchacha se pilla un rebote tan chungo cuando su primo le habla de su decisión, conociéndolo y sabiendo que está condenado a muerte sí o sí.

Me parecen tan falsos todos esos diálogos. Darín con sus conocidos en el restaurante; Darín y Cámara en pugna dialéctica por ver quién lleva la razón, cuando el que se está muriendo es uno; Darín y la prima (qué espantajo el personaje de Dolores Fonzi, por diossssss); Darín con el veterinario, Darín con su hijo (lo del hijo manda huevos), Darín con las aspirantes a adoptar a Truman, Darín con su ex...

Creo que Cesc Gay realmente nunca ha sentido lo que se siente  de verdad cuando uno piensa que se va a morir. Y por eso ha escrito y rodado "Truman" así. Porque no tiene ni puta idea.

Adoro a Javier Cámara pero aquí hace un papel horrible.

Adoro a Ricardo Darín, y aquí lo adoro más porque me pongo en la piel de su personaje. De hecho él es lo único que merece la pena de la película. Bueno, y Truman, por supuesto.

Pero el tono general de la película es el de la ignorancia. O el de no entender nada de nada.

Unos cuantos mensajes aclaratorios a Cesc Gay, que probablemente nunca leerá pero que son importantes:

1. Cesc, la gente, previamente a que le diagnostiquen un cáncer, casi siempre ha hablado ya del tema alguna vez con su familia más cercana sobre lo que quiere o no quiere, llegado el momento. Eso cuando no se ha hecho un testamento vital, que en el caso de tu personaje, sabio, valiente y con las ideas muy claras, sería lo más probable.

2. Cesc, cuando alguien sabe que un familiar o amigo está terminal le suele desear un final rápido; no una lenta agonía, como la primita de Darín.

3. Cesc, si tu mejor amigo viene de Canadá a pasar contigo unos días porque te estás muriendo y lo llamas a las cuatro de la madrugada porque necesitas hablar... no le dices que tienes sueño y que lo que quieres es dormir. Tío... a ti se te ha muerto alguien alguna vez?

4. Cesc, quiero que me digas en qué compañía aérea los perros pueden viajar con sus dueños en su asiento y no en la bodega. Perros grandes, como Truman. Yo lo más que he visto es a un Chihuahua mini en el bolsito de mano de su dueña y completamente grogui. Y Truman no es un Chihuahua... o es que yo no entiendo de razas?

miércoles, 27 de abril de 2016

Stockholm, by Rodrigo Sorogoyen

Cuando una historia es realmente buena y además se sustenta en un buen guión a veces surgen joyas como ésta.

Esta película me ha conmovido intensamente por dos razones:

- Una vez conocí a alguien tan frágil como la protagonista.

- Una vez, hace muuuuuuucho tiempo, yo también me esforzaba arduamente por creer esas palabras vacuas que forman parte del cortejo humano.

Sí, amigos, yo también fui una chica que quería creer. Porque es bonito. Porque cuando dejas de creer en las palabras ya casi dejas de creer en todo. Cuando ya oyes a la gente como quien oye llover, cuando nada de lo que te dicen te conmueve, cuando todo lo que se dice o hace te parece una farsa, cuando ni siquiera escuchas… Entonces es que algo muy profundo se ha roto en ti. Y ya nunca vuelves a ser la misma persona.

El cortejo humano es de lo más duro que hay. Se miente tanto, se finge tanto que casi siempre sale alguien herido en el proceso; en este caso el personaje de Aura Garrido (por cierto, fantástica), que ya viene herido de antemano, es literalmente destrozado. La pérdida definitiva de la inocencia y de la esperanza la rompen por completo.

Una de las cosas que más me llamó la atención es cómo el depredador rechaza olímpicamente al resto de hembras de la camada y va a saco a por la más delicada, aunque desde el principio, por el afán de protección de las amigas, se da cuenta de que le pasa algo grave. Y sin embargo, sabiendo que es un simple juego, la elige entre todas como objeto lúdico. Para él es simplemente un reto, ella es la más difícil, y le dan exactamente igual las consecuencias de su divertimento.

Eso sí, la venganza es buena de verdad. La película a ratos me recordaba otra en la que también la venganza ocupa un lugar central, Hard Candy. Siempre que un débil se enfrenta a un depredador, cuando se rebela y le planta cara, se siente una íntima satisfacción, un deseo profundo de que el escarmiento sea inolvidable.

Y en este caso no cabe duda de que lo es. Lo que pasa es que, a diferencia de “Hard Candy”, aquí el precio es demasiado alto.

Una película impactante que sin duda hace pensar. Lo que en realidad hace Sorogoyen con esta historia es advertir al espectador de que la fragilidad puede ser en un momento dado un arma muy poderosa, porque cuando el frágil tiene poco que perder se vuelve fuerte. Y esa fuerza puede ser brutal.

viernes, 22 de abril de 2016

La habitación azul (La chambre bleue), by Mathieu Amalric

Todo empieza con un “Te he hecho daño?” y una gota de sangre cayendo en las sábanas.

Inquietante thriller erótico basado en una novela de Georges Simenon que no he leído pero que me apunto para leer.

La película aborda algo tan fascinante como el poder que puede ejercer el sexo sobre las personas. El personaje interpretado por Mathieu Amalric, también director y guionista del filme, se obsesiona de tal modo con su amante que pierde totalmente el norte.

Podríamos discutir si lo que siente el protagonista es una intensa atracción sexual o si se trata de amor; en cualquier caso su confesión de que no había sentido nunca tal grado de compenetración con una mujer indica hasta qué punto actúa movido por esa pasión. A ello contribuye en gran manera la imponente y sensual presencia de su partenaire, que luego he sabido que es también su pareja en la vida real.

En una atmósfera a ratos asfixiante, un poco hipnótica, nos vamos enterando poco a poco de la trama. En un principio solo vemos fragmentos de escenas de cama entre los amantes intercaladas con interrogatorios al protagonista. No sabemos qué ha pasado; intuimos que alguien ha muerto, pero el director nos va dando la información con cuentagotas.

Me quedo con ese momento en el que la amante muerde los labios del hombre hasta hacerlo sangrar, el rojo de la pasión manchando las sábanas blancas. Preciosa y potente imagen cargada de simbolismo.

martes, 19 de abril de 2016

El nuevo Nuevo Testamento, by Jaco Van Dormael

Jaco Van Dormael dirige y escribe esta divertidísima producción belga que se sitúa a medio camino entre la parodia, el surrealismo, el universo flowerpower de Ameliè y la irreverencia de los Monty Phyton. La peli no tiene desperdicio de principio a fin.

Ese Dios cervecero, hijodeputa, maltratador, pendenciero, cabronazo y para más inri belga (fantástico Benoît Poelvoorde), que se divierte planificando catástrofes naturales, guerras terribles, líos entre los humanos, tragedias de toda clase y putadas de todos los colores.

Esos monólogos impagables de su hija Ea contando al espectador lo pedazo de cabrón que es su padre. Geniales las charlas de Ea con su hermano J. C., que años atrás huyó de casa y se juntó con doce apóstoles para intentar paliar en lo posible el mal hecho por su padre.

Esa madre medio lela aficionada a coleccionar cromos de béisbol.

Ese momento de rebeldía en el que Ea revela a todo el mundo vía móvil la fecha de su muerte para joder a su padre y para que la gente haga con su vida lo que quiera, ya sabiendo cuándo va a morir.

Ese vagabundo semianalfabeto que será el encargado de escribir el nuevo Nuevo Testamento.

Y luego esos seis apóstoles que faltan para formar los 18 del equipo de béisbol:

1. Esa chica guapa sin brazo. Fantástico el baile de la mano de silicona.

2. Ese ejecutivo que sigue a una bandada de pájaros.

3. Ese obseso sexual que se encuentra en el doblaje de una peli porno a la chica de la que se enamoró de pequeño en la playa.

4. Ese asesino enamorado que ya no quiere matar.

5. Esa señora rica que se prenda de un gorila.

6. Willy, el niño que quiere pasar los últimos días de su vida siendo niña.

Lo mejor:

- Las historias de amor: El asesino y la bella, Ea y Willy, el obseso y la actriz de doblaje, la señora y el gorila, el ejecutivo arrepentido y los pájaros…

- Bueno, y el personaje de Kevin, el chaval al que le quedan 64 años de vida y al saberlo se dedica a tirarse de rascacielos y de aviones porque sabe que no va a morir. Buenísimo.

En mi opinión lo único que le sobra es algo de flowerpowerismo; se pasa un poco, pero incluso ese exceso no consigue deslucir un guión tan completo y tan lleno de matices. Por cierto, cuando la madre de Ea pinta el cielo de flores parece talmente un anuncio de compresas.

En resumidas cuentas, una película muy divertida pero que también da que pensar. No estoy yo demasiado segura de que el Dios supuestamente auténtico del que nos han hablado toda la vida no sea igual o aún más hijodeputa que este Dios belga. Se admiten apuestas.