domingo, 19 de febrero de 2017

The Imitation Game (Descifrando Enigma), by Morten Tyldum

- Pienso que a veces la persona que nadie cree que es capaz de nada es capaz de cosas que nadie imagina.

Alan Turing se suicidó a los 41 años tras descifrar Enigma, el código secreto de las comunicaciones nazis durante la Gran Guerra, conseguir acortarla en aproximadamente tres años y con ello salvar a más de tres millones de personas.

Y se suicidó porque era homosexual, y a pesar de todo lo que había hecho por su país y por el mundo, fue condenado por su condición a someterse a una terapia hormonal que lo destrozó física, moral y mentalmente.

Ésta es la historia que Mortem Tyldum trae al cine y yo se lo agradezco en el alma porque no tenía ni idea de ella y me alegro mucho de haberla conocido. Hasta aquí lo bueno.

- Dígame qué soy? Soy una persona, soy una máquina. soy un héroe de guerra, soy un delincuente?

Esto se lo preguntaba Turing al policía que lo interrogó cuando fue detenido por su conducta sexual poco edificante.

Una gran pregunta, impresionante, pero que no queda resuelta, ni  siquiera medianamente en la película.

No puedes plantear una cuestión así y dejarla sin resolver, y tan siquiera sin desarrollar. Se plantea y se queda en el vacío. Ahí, en plan "piensa sobre ello, querido espectador". Y ya está?

- Si me creía Dios? No, porque Dios no ganó la guerra, la ganamos nosotros.

Eran cinco personas amantes de los crucigramas en el sur de Inglaterra que fueron captadas para descifrar códigos supercomplejos que hicieron ganar una guerra. Y sin embargo esa tensión no se siente en ningún momento, todo está lleno de tópicos infumables relacionados con la homosexualidad del genio.

Benedict Cumberbatch hace lo que puede, que es bastante, pero la historia se le escapa. Con todos sus alardes interpretativos no consigue centrar al personaje y contestar a esa pregunta que él mismo planteaba. Qué es? Un genio, un delincuente, un maricón, un héroe, una persona sin más?

Creo que la película no funciona porque a pesar de tratar un asunto apasionante, el director no consigue centrar la atención del espectador. No se sabe muy bien de qué va, si de heroísmo bélico o de tragedia personal o de psicología conductista. Eso dispersa la atención, es difícil concentrarse en algún aspecto.

Y Keira Knightley tampoco ayuda demasiado haciendo de chica no se sabe si enamorada, ensimismada, desesperada... Lo que es seguro es que está pelín hiperactuada.

La sensación que me queda es que he visto una historia que podría haber sido muy interesante pero que no ha conseguido atraparme. Que el director la ha cagado al mezclar demasiadas cosas sin darles cohesión, que la mitad de los personajes sobraban y que, pese a que adoro a Cumberbatch y me gustaría alabar su trabajo, no he conseguido entender realmente  a Turing. No sé quién fue y qué le motivaba. Y si ves un biopic y terminas no sabiendo lo esencial del personaje... para qué?  

jueves, 16 de febrero de 2017

Moonlight, by Barry Jenkins

- Eras niño de grandes silencios y ya me querías bieeeeennnnn!

- Pero qué dices?

- Estoy escribiendo el guión de una película. Se llamará "Moonlight"

- Y la vas a empezar con una canción de Julio Iglesias?

- No, pero ha sido mi inspiración. La historia irá de un niño de largos silencios.

- Qué bien! Pero algo hablará en la película, no?

- Bueno, sí, al final. Es que voy a dividirla en tres partes: Little, Charon y Black, y el chaval hablará solo en la tercera. Como colofón. Pero tampoco mucho, solo un poco, lo justo para que se vea que no es mudo.

- Vaya, qué interesante!  Y dirá algo impactante, supongo.

- Totalmente. Perdonará a todos los que lo han puteado en la vida, incluída su madre.

- Qué bonito, un perdón universal, una redención máxima. Qué gran película!

- Pues sí, así es. Al chico lo maltratarán de pequeño, lo apalearán, lo insultarán, le harán todas las putadas habidas y por haber. Y la madre pasará como de la mierda; luego un camello y su novia se compadecerán del muchacho y lo acogerán en su seno pero le seguirán apalizando sus compañeros y la madre seguirá a su bola todo el día colgada.

- Pero pelis de ésas hay ya un montón.

- Ya, pero yo añadiré un elemento más: el chaval descubre que es homosexual y el chico que le gusta también lo apalizará.

- No te estás pasando una mijilla con tanta paliza?

- No, el dramatismo tiene que ser máximo porque a la gente hoy en día es muy difícil conmoverla, tienen el corazón de piedra pómez. Yo me he propuesto remover conciencias.

- Pues igual estás apretando demasiado la tuerca.

- Qué va, me apuesto la cabeza a que las críticas serán la hostia y me darán un montón de premios.

- Si tí lo dices...

- Ya lo verás.

(Atención, spoiler)


A ver, esta historia no hay quien se la trague.  El tal Barry Jenkins este se pasa siete pueblos en su intento de convertir la vida del niño en un dramón. Solo le faltaba ser gordo y ya tenemos a Precious  pero en chico. Todavía Little y Chiron podrían ser fumables más o menos. Vale, un niño acosado, con un entorno familiar penoso, para llorar y llorar y llorar. Para inflar a hostias a la madre y a los profesores de la escuela y a los otros niños y a todo el mundo.

Pero qué coño pasa en la tercera parte? De dónde sale ese pedazo de negraco, todo músculo, todo testosterona, con pinta de rapero machoman?  Y resulta que es camello pero virgen, toma ya! Y esa absurda llamada presumiblemente redentora del cocinero dicharachero? A qué viene?

Y Teresa y su novio dónde están en Black? Por qué las únicas personas que se preocuparon por Little y por Chiron no aparecen ya en Black? Ah, claro, se trata de redimir a "los malos". A la madre yonky y al amigo traidor. Los demás como si no existieran.

Lo siento pero no entiendo nada. Esa tercera parte... ese diálogo con la madre

- Ay hijo, yo sé que no fui una buena madre y que te fallé cuando me necesitabas, pero que sepas que te he querido mucho.

- No te preocupes mamá, yo te perdono.

- Hijitoooooo, a mis brazoooooosssss!

Comooooooooorrrr????? Que a tu hijo le pegaban, le escupían, le puteaban y no tenía ni para comer mientras tú le obligabas a salir a la calle a hacer cualquier cosa para traerte dinero y poder pagar tus mierdas, y ahora resulta que estás muy arrepentida y le quieres mucho?

Si, por poner un suponer, tu padre te violaba de pequeño pero de mayor, cuando ya no se le levanta y no te puede violar porque le sacas una cuarta, te pide perdón y te dice que está muy arrepentido,.. echamos borrón y cuenta nueva y nos damos un gran abrazo paternofilial?

Pues poco más o menos ésa es la propuesta del señor Jenkins. Venga ya, hombre! Y ésta es supuestamente una de las mejores películas del año. Me puedo imaginar cómo serán las demás.

domingo, 12 de febrero de 2017

La ciudad de las estrellas (La La Land), by Damien Chazelle

Si la habéis visto por tandas porque os quedásteis sopa a la mitad.

Si la historia os parece insoportablemente soporífera.

Si Gosling, fueraparte lo bueno que está, aquí os parece un puto palo.

Si no habéis visto más que una sucesión de bonitos números musicales.

Si Emma Stone os ha resultado insoportablemente petarda.

Si creéis que un gran musical es Grease o Moulin Rouge.

Si habéis conseguido llegar a duras penas al final y encima os ha parecido un truño.

Si el derroche de color en decorados y vestuario no ha conseguido taparos lo vacuo de la historia.

Si pensáis que Damien Chazelle ha perpetrado un soberano bodrio.

Si estáis hasta el moño/nabo de oír hablar del "gran musical del siglo".

Si suscribís todo lo anterior... bienvenidos al selecto club de los que ODIAMOS ESTE TRUÑAZOOO!!!!!

jueves, 9 de febrero de 2017

Café Society, by Woody Allen

Inconfundible Allen. Su jazz, su fotografía impecable, sus decorados maravillosos del Hollywood años 30... pero sobre todo sus guiones y sus historias. Hay un toque de magia en este hombre que lo hace reconocible siempre (O casi siempre, salvo algún que otro bache que se le puede perdonar por los buenos ratos que nos hace pasar con la mayoría de sus películas)

En esta ocasión vuelve a contarnos una historia de amor, pero de esos amores que molan porque nunca se realizan del todo, y por tanto nunca sufrirán el desgaste de la convivencia ni de la rutina ni del día a día que inexorablemente lleva a la indiferencia con respecto al otro. Este amor del que nos habla Allen es de ésos que se quedan congelados en el tiempo, en un instante álgido, cuando aún no había llegado la decadencia ni ningún signo que la avanzara... esos amores que permanecen intactos en el recuerdo y que por eso nunca mueren. Los verdaderos amores eternos, que no son los de los abuelillos esos que vemos juntitos en el brasero viendo la tele o paseando a su perrito, sino que son los que esos abuelitos tienen en la cabeza y con los que les gusta soñar cada noche, los que se quedaron en el camino pero que siguen haciendo latir los corazones al recordarlos.

Preciosa Kristen Stewart, hay que ver lo que ha ganado esta muchacha con los años, y con un buen director de actores, que eso sí que lo ha sido de toda la vida el amigo Woody. Me falla la química con Eisenberg, que no me agrada demasiado porque carece del carisma que se le presupone al personaje. Pero a estas alturas eso es lo de menos porque lo que importa es ese amor que mantiene unidos en la distancia a los protagonistas, que se mantiene al margen de sus respectivas vidas pero que está siempre muy presente en su interior. Algo que hace que brille el mundo para ellos a pesar de la monotonía, la sordidez o la fealdad que a menudo les rodea.

Y cuando termina la película, como casi siempre pasa con Allen, a ritmo de un magnífico jazz se nos va dibujando una sonrisita un poco tontuna en la cara.

Es lo grande que tiene el cine, que consigue desplazarte en el tiempo y en el espacio y hacer que entres en otras vidas y en otras historias y que sufras y goces con los personajes como si fueran tus propias criaturas. Y en esta historia no podemos dejar de sentir esa nostalgia tan vívida que se refleja en los rostros de Stewart y Eisenberg cuando cada uno piensa en el otro. La magia del amor. Bien, Woody.

martes, 29 de noviembre de 2016

Beauty (Skoonheid), by Oliver Hermanus

Ésta es la historia de una obsesión. Va de un señor que es homosexual aunque no ha salido del armario y de sopetón se cuelga enfermizamente de un amigo de su hija.

Es una historia muy significativa y reveladora porque hace un análisis bastante acertado de cómo funcionan las obsesiones amorosas y sexuales.

Ya he comentado otras veces que no creo en eso que llaman "violencia de género" o "violencia machista", porque de hecho yo no creo que tenga nada que ver con el género ni con el machismo. Creo que tiene que ver con la obsesión, con los celos y con una forma de amar mal entendida y que es independiente del sexo de las víctimas. Se da igual entre parejas heterosexuales que homosexuales; lo único que hace falta es un tío atormentado, que se siente abandonado o no correspondido y que canaliza esa frustración a través de la violencia. Y aunque es menos frecuente también se puede dar entre mujeres. No sé si es ésa la pretensión de Oliver Hermanus pero realmente consigue reflejar perfectamente cómo funciona ese proceso.

En la película hay una escena fortísima, muy desagradable y violenta. Durante toda la historia se ve venir que en algún momento el deseo oculto de este hombre va a explotar por algún lado. En un ambiente opresivo y angustioso, el personaje principal, que tiene serios problemas de comunicación, va adentrándose obsesivamente en esa pasión insana y poco a poco va perdiendo el control de sus emociones hasta que todo culmina en pura violencia.

Por cierto, magnífico el actor protagonista, Deon Lotz. Consigue reflejar perfectamente las intensas contradicciones de su personaje. Y guapísimo Charlie Keegan. Casi que se puede entender perfectamente esa pasión brutal que despierta en el hombre.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Eternamente comprometidos, by Nicholas Stoller


Eternamente plasta.

Eternamente tópica.

Eternamente aburrida.

Eternamente repetitiva.

Eternamente insustancial.

Eternamente insulso Jason Segel.

Eternamente asesinable Emily Blunt.

Eternamente le echo la cruz a Nicholas Stoller.

Eternamente laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarga.

martes, 15 de noviembre de 2016

El secreto de una obsesión, by Billy Ray

Lo primero que se pasa por la cabeza cuando una se da cuenta de que está viendo una especie de "adaptación" de "El secreto de sus ojos" es una pregunta básica: qué necesidad había?

Si una película es redonda, perfecta, impecable, si no se le puede poner un solo pero y es imposible mejorarla... quién le manda al Billy Ray este meterse a hacer esta versión made in USA que no puede acercarse ni de lejos a la perfección de la original?

"El secreto de una obsesión" no es una mala película, la verdad. Se ve con interés y tiene un argumento que atrapa. Claro, si no has visto la argentina. Porque la historia en la que se basa es buena y eso no se le puede negar. El problema es que lo que en la película de Campanella era pura sorpresa, el final impactante que deja al espectador completamente en shock, aquí se ve venir y le deja frío.

La cuestión es simplemente esa, que esta versión sobra, que no aporta nada y que además viene lastrada porque quien ya ha visto la película argentina tiene el desenlace, que es lo mejor, destripado. Si no has visto la original, pues bueno, ves esta y no está mal, pero desde luego nada que ver con la excelencia de la otra.

En cuanto a las interpretaciones, Julia Roberts cumple bastante bien, le da a su personaje el tono atormentado que requiere y no se le puede objetar nada a su trabajo; de Nicole Kidman en cambio no puedo decir lo mismo porque con la cantidad de botox que esa mujer lleva en la cara es prácticamente imposible expresar ninguna emoción. Se limita a pasear palmito y a hacerle ojitos a su oponente masculino, con el que tiene la misma química que un pavo con un cocodrilo. Y de vez en cuando levanta una ceja haciendo un esfuerzo inmenso, supongo que para que podamos ver que aún es capaz de mover algún músculo del rostro. Pero se nota que sufre porque le cuesta devolver la ceja a su sitio.