jueves, 26 de marzo de 2015

Insensibles, by Juan Carlos Medina

Hay fundamentalmente tres preguntas que me gustaría hacerle a Juan Carlos Medina, el director de esta película, sólo para que reflexionara un poco sobre lo que ha hecho. Vamos a ver, Juancar…

1. Si tú fueras un niño con insensibilidad al dolor:

a) Te dedicarías a arrancarte las uñas a tirones, a hacerte sangre de maneras varias, a quemarte los brazos o a pegarte bocados en la carne para comerte después trozos de tu cuerpo.

b) Estarías muy contento por no sentir dolor pero no te dedicarías a hacerte sangre ni a arrancarte uñas ni a quemarte ni a morderte ni nada porque, salvo que además fueras subnormal, sabrías perfectamente que nada de eso te haría ningún bien.

c) Pasas de hacerte preguntas tan complicadas.

2. Si tú fueras el padre de un niño con insensibilidad al dolor:

a) No te darías cuenta porque eres muy despistado y no mirarías nunca a tu hijo ni le verías moratones ni pupas ni nada.

b) Te darías cuenta la primera vez que te apareciera con un hematoma y te dijera que no le duele nada. Y a partir de ahí cada vez que le vieras alguna hinchazón extraña, herida o moratón acudirías de inmediato al médico para que le examinara.

c) Pasas de hacerte preguntas tan complicadas.

3. Si tú fueras la autoridad competente qué harías con un grupo de niños con insensibilidad al dolor:

a) Pondrías a su disposición un grupo de médicos expertos en este tipo de trastornos para que les enseñaran desde pequeñitos que eso es algo muy peligroso y que tienen que estar muy pendientes de cualquier signo extraño en su cuerpo porque podrían tener algún problema grave.

b) Los encerrarías en una prisión de alta seguridad tipo “El conde de Montecristo”, en celdas aisladas y sin ningún tipo de artilugio punzante o inflamable para que no pudieran hacerse daño ni hacérselo a los otros niños.

c) Pasas de hacerte preguntas tan complicadas.

Así pues, Juancar... Por qué has rodado esto, qué te ha pasado, qué clase de yuyu ha podido darte para perpetrar este engendro.

14 comentarios:

  1. Pretende ser una metáfora sobre el silencio que conlleva la ausencia de memoria histórica. Pero, como bien dices, semejante engendro lo único que genera es el efecto contrario, pues el artificio es de tal calibre que todo resulta paranoico, absurdo, artificial, pretendidamente rebuscado y, sobre todo, profundamente increíble. No es una película, es un soberano disparate y encima con ínsulas. Si ya nos hacemos algunas preguntas sobre fallos del guión pues...

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    1. Martínez, no me digas que te has tragado este truño. Joder, no sabes cómo me consuela saber que no soy la única.

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  2. El corrector enmascarado ataca de nuevo:

    Queridos amiguitos, cuando Vergazo dice que se trata de una película con "ínsulas" no quiere decir que se trate de archipiélago del séptimo arte ni nada de eso; lo que ha pretendido decir es que es una obra con ínfulas.

    Ya está. Gracias por vuestra atención.

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  3. A mí la confusión ínfula-ínsula, dentro del universo de las confusiones semánticas, me parece especialmente tierna porque mi madre era una de sus más fervientes usuarias. Por eso la expresión "tiene muchas ínsulas" es una de mis favoritas, junto con " ese tío es un fusilánime", que también era muy de mi madre, y ésta creo yo que genuína y original porque no se la he oído nunca a nadie más.

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  4. Confrontado mi comentario se observa que en la línea sexta se puso por error la palabra "ínsulas", la cual no debe de tenerse por puesta, y en su lugar debe de leerse "ínfulas", lo que se subsana. Gracias Leónidas por tu aclaración. Si mal no recuerdo sé que son las ínsulas y las ínfulas, por lo que a buen entendedor debe de quedarle claro aún con el baile de letras. Igualmente indicar que mi apellido es Vegazo y no Vergazo. Y por último, agradecer al señor Kovalski de Arimateo que me incluya en el grupo de sus "amiguitos". Un abrazo y si hay que confrontar más pues se confronta. Inma me hubiese gustado oír a tu madre. La mía decía día sí y día también aquello "has sobrepasado los límites más insospechados hijo mío".

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    1. Ah, pues eso que te decía a ti tu madre se lo digo yo día sí y día también a alguno de mis hijos. Está visto que las madres somos una fuente inagotable de sabiduría popular telemática.

      Yo a la mía la corregía siempre cuando desbarraba lingüísticamente porque pensaba que era mi obligación como hija culta y entendida, pero en el fondo confieso que me encantaba lo de "ínsulas" o lo de "fusilánime" y no quería que dejara de decirlo. De hecho nunca lo hizo.

      A Kowalski no le eches muchas cuentas cuando te corrige, aunque es cierto que no lo hace con demasiada elegancia. Suele ponerse muy redicho con estos asuntos, pero bueno, tiene ciertas carencias educativas claras, y aunque yo intento convertirlo en un hombre de pro, la verdad es que no consigo hacer carrera de él. Estoy en ello.

      Respecto a lo de "Vergazo", también debo confesar que yo desde el primer momento también hice esa asociación mental con tu segundo apellido. Qué quieres, Martínez, las mentes son sucias y funcionan así. Pero hombre, tómatelo por la parte positiva, en plan piropo, porque es verdad que yo cuando te visualizo te veo muy positivamente dotado en cuanto a tus atributos gracias a ese apellido que mi mente enferma ha deformado.

      Además, piensa que mucho peor sería que te llamaras "Veguita". ;)

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    2. Dios mío, Kowalski, contente, no te precipites, que me voy a autocorregir.

      Fe de erratas: donde dice "telemática" debía decir "telepática".

      Señor, espero haber llegado a tiempo antes de que se le vuelvan los ojos del revés y empiece a echar espumarajos por la boca.

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  5. Lo lamento yo la tengo pequeña. Y, por cierto, he puesto Arimateo y termina en a. ¿Confronto?

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  6. A mí es que eso de que un hombre confiese la pequeñez de su pene me parece de una admirable entereza, de una humildad digna de encomio. Me has ganado con ese gesto, Vergazo (tú siempre serás mi Vergazo, por muy rarito que suene eso). Si yo la tuviera pequeña —que no es el caso, me apresuro a aclarar—, me gustaría tener el valor de reconocerlo públicamente en internet. Gente honesta como tú es la que hace falta en este país, como se constata cada vez que abrimos un periódico y descubrimos el último pastel destapado de nuestros nunca justamente elogiados politicastros.

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  7. Es que tenía abierta una ventana con cerdoscalentuzos.com, iba a mandar una foto mía en bolas, y me equivoqué y la mandé aquí.

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  8. Lástima, esa foto habría animado muchísimo este post.

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  9. Pero yo no quiero que tus lectores desvíen su atención de lo que es verdaderamente importante, que son los comentarios de Vergazo.

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